Se nos va el año, lectores. Y es que nunca en si es un buen año, jamás, pero siempre hay cosas que rescatar.
No me gastaré palabras en describir este año, lo encuentro totalmente inútil. Solo quizás, las lecciones que aprendí... Extraño a muchas personas, conocí otras tantas, luche, lloré, reí, disfrute, sufrí. Pero eso, mis pequeños homúnculos, no son cosas que tienen que saber, solo deducir.
Así que solo espero que al final de este año, en vez de festejar, llegue un momento en que vean hacia el cielo y tengan los ojos cerrados... y el corazón abierto.




2 comentarios:
:) tienes razon!!!
un abrazo querida amiga
Hola Flavia, nunca pensé que llegaría acá, pero siempre ando curioseando y bueno, acá estoy. Me gustan MUCHO tus entradas y pienso que tenemos un estilo literario muy parecido. De hecho, somos personas bastante similares. Dos escorpionas...quiero verte.
Saludos linda!!
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